Cada vez que escribo tengo la incertidumbre sobre si comencé de la misma manera o si ya hice la misma pregunta más de una vez - algo que encuentro absolutamente válido pero me da paja la redundancia -. He conversado con muchas parejas y he observado distintas dinámicas entre todos, desde apodos diferentes, hogares totalmente opuestos, personalidades variadas etc., después de este poco tiempo podría decir que cada pareja tiene una identidad propia forjada a través de dos personas quizás con dos identidades totalmente opuestas o idénticas. Más allá de saber qué es el amor y quién es tu “media naranja”, es posible que saber cómo encontrar o cómo formar el amor puede ser algo mucho más complejo, algo así como el qué pasa después del amor, es decirnos: encontré mi media naranja ¿ahora qué? En este matri me cuestioné esta pregunta (y tal vez la repensé en mi propia vida) desde una arista más identitaria, pensando mucho más en lo moral e incluso en lo estético - rozando ese concepto de belleza con la idea de verdad - casi como una búsqueda de lo que es el amor y cómo se vive, pero ¿quién es uno para buscar una fórmula del amor y replicarla?
<<Junto a ello, existe plantearse el “cómo seguir construyendo en ese camino junto a alguien, pasando de ser una persona a una familia”>>
Vuelvo a la pregunta inicial que sentí con esta pareja ¿qué hacer después de encontrar el amor? De las películas más antiguas aprendí nada - con el amor la película se acaba - y de mi familia simplemente nací ahí y el “amor” ya era algo cotidiano. Nunca comprendí el amor hasta tal vez sentirlo, así fuese hacia una persona, un deporte, una mascota etc, pero ¿cómo sabía que era amor? Quizás es lo mismo con el miedo ¿cómo lo reconozco si no lo conozco? Digamos que encontré el amor y ahora quiero mantener eso conmigo ¿qué hago? Tal vez el concepto de familia nace para aliviar esta pregunta y que la marcha por el camino sea mucho más ligera a pesar de nuevos cuestionamientos e incertidumbres, durante ese camino ¿se puede perder el amor? ¿podemos encontrar uno nuevo e irnos por otro camino? Con Seba y Martín vi cómo se construía algo constantemente con una base que es la unión de ellos a partir de distintas aristas como las cosas en común, un mirar a la vida muy parecido y tal vez compartir al menos un hobbie o una comida - o un trago-. Ya con una base creada y firme ahora viene levantar este amor y mantenerlo, el cual voy a suponer que todo amor dura para siempre ¿pero esto es así? ¿El amor tiene o debe durar para siempre? ¿Es correcto o incorrecto dar por término al amor?
Es entonces cuando comienzo a asimilar ciertas maneras de vivir las cosas y cómo “nuestra generación” se está desenvolviendo en su propio camino. Miro hacia atrás para ver a mi familia para ver dos casos distintos: mis abuelos que llevan toda su vida juntos pero que ahora sólo lo están por contumbre y por otro lado a mis padres que ya llevan casi 10 años separados ¿cómo saber cuál es el camino correcto? ¿Vale intentar “arreglar” las cosas rotas? ¿Qué es una “buena base” para el amor?
Mencioné el concepto de “arreglar” porque muchas veces escuché en que las cosas de la familia siempre se deben mejorar porque si, este concepto de la eternidad del matrimonio ha sido por muchas generaciones como algo intocable e imperecedero ¿y si esta base fueran de distintos tipos de materiales de construcción que no son firmes o que no se conecten bien entre ellos? ¿Cómo podemos levantar una familia si los principales soportes no se entienden? ¿Es posible arreglar aquello? Para mi generación tal vez (o para las más nuevas) las cosas ya no se pueden arreglar, no porque no queramos, más bien porque están creadas para que eso no pase, está todo creado para que cumplan un objetivo y si se rompe comprar la nueva versión o cambiarla por la versión plus ¿con el matrimonio pasa lo mismo? ¿Qué están viendo las nuevas generaciones en el amor y qué están viendo en las familias? ¿Están creciendo con alguna base dónde apoyarse o cada vez estamos más en el camino del monje tibetano de vivir es una estalactita? ¿Dejamos de arreglar las cosas porque no queremos o dejamos de arreglar todo porque no tenemos un para qué? ¿Está el amor aquí incluido? ¿Tiene un peso más que otra cuestión o ya es parte de cualquier cosa banal?
<<Para mi generación tal vez (o para las más nuevas) las cosas ya no se pueden arreglar, no porque no queramos, más bien porque están creadas para que eso no pase, está todo creado para que cumplan un objetivo y si se rompe comprar la nueva versión>>
Lo que viene después del amor es un camino muy distinto a recorrer para cada uno, el cual muchos “ídolos” nos han dicho cómo recorrerlo tal como si se tratara de una receta para hacer el pollo al jugo perfecto o el mejor pisco sour del mundo. Estas recetas no están hechas a la medida de la identidad de cada uno ni mucho menos para la “nueva identidad” de la pareja. No podemos ser encasillados bajo el mismo sistema de pareja perfecta que crea a una familia típica única de 3 hijos con casa propia y alguna mascota, no todas las familia son iguales y no todos los problemas se solucionan de la misma manera.
Para concluir y cerrar esta bitácora con más preguntas que respuestas, cada matri me ha llevado a un nuevo cuestionamiento del amor y del vivir, me lanzan hacia un nuevo mundo que creía conocer mas que he tenido que volver a descubrir y aprender de golpe sobre todo lo nuevo que hay y no que veo a simple vista. Una de las cosas que aprendí de Martín y Seba es el descubrir o fortalecer mi propia identidad y la de mi familia, de la cual ya estoy dentro de ella, pero sin darme cuenta porque ya la vivo, tal vez ya tenemos una y no puedo verla ¿es así para todos? ¿Es más difícil mirar para adentro de esa identidad propia que hacia afuera? Que difícil la vida, que fácil el amor ¿o es al revés?
Gracias Seba.
Gracias Martín.